domingo, 2 de junio de 2013

El Colibrí



Era una mañana muy tranquila. Íba con mi mamá camino al preescolar que se llamaba "Colibrí" esperaba ver a mis primos Raúl, Martín e Ivonne como todos los días. Llevaba el lunch que mi mamá me preparaba una torta un jugo y algunos dulces el cual siempre compartía con ellos, íbamos demasiado rápido ya que ese día se nos había hecho demasiado tarde por que el despertador no había sonado, llegamos al kínder ya muy cansadas de correr  entre y saludé a la maestra como de costumbre, tome asiento, la maestra comenzó a dar la clase ese día hicimos algunos dibujos los cuales rellenamos con sopa de pasta ya era hora de almorzar, se acostumbraba almorzar en el salón y posteriormente salir a jugar.

Terminando el almuerzo salimos a jugar mis primos y yo, ese día habíamos decidido que solo jugaríamos nosotros cuatro y así lo hicimos comenzamos a jugar atrapadas, cuando de repente una niña muy grosera llamada Jimena se acercó y dijo: que jugáramos con los demás niños y nosotros dijimos: que no, que queríamos jugar solo entre primos Jimena insistió en que jugáramos con ella pero al ver, que no queríamos jugar con ella empezó a llorar y le dijo a la maestra que nosotros no queríamos jugar con ella. 

La maestra muy enojada nos llamó al salón y pregunto ¿Por qué no quieren jugar con ella y con el resto del grupo? mi primo Martín contesto: que ellos siempre querían jugar escondidas y que era aburrido y que nosotros queríamos jugar a las atrapadas. 

Entonces la maestra dijo muy enojada " Juegan con los demás niños o los castigo" y nosotros al sentirnos obligados a jugar dijimos que no, que solo jugaríamos entre primos entonces la maestra como castigo nos llevo a la esquina del salón, tomo algunos libros, nos pidió que estiráramos las manos y nos hizo cargarlos el resto de la clase, por miedo a que nos castigaran los siguientes días,  comenzamos a jugar con los demás niños aunque fuese aburrido, pero no dijimos nada a nuestros padres hasta unos meses después, pero ellos no nos creyeron, tiempo después, cuando tenía 13 años, el kínder al que fui lo cerraron y comentan los vecinos que fue porque una de las maestras maltrataba a los niños.

 

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario