Soy claustrofóbica, desde niña lo he sido. Ese miedo a quedarte encerrada, pensar que jamás vas a salir, que morirás por falta de aire, el hecho de no subir en metro, en elevador y de bañarte con la puerta emparejada es terrible. Fui al psicólogo, pero lo único que conseguí, fue cerrar la puerta del baño. Una tarde íba buscando empleo con mis amigos Richie, Serg y Migue.
-vámonos en metro. Dijo Serg
-no, porque Elena no se sube. Contestò Richie
-puedo intentarlo. Dije un poco nerviosa
-si está bien pero si no estás segura nos dices y nos salimos. respondió Migue.
Entramos, compramos los boletos y bajamos hacia el andén, pero cuando vi que se acercaba me dio miedo y tuvimos que salir. El sábado siguiente habíamos planeado ir a comer pero esta vez nos acompañaban Sol, Mireth y Naruto. Íbamos de regreso cuando me preguntaron.
-Elena ¿Quieres intentarlo otra vez? preguntó Richie sonriéndome
-si Lenita, no pasa nada venimos todos y te cuidaremos. Contestó Sol
-está bien-dije muy segura entre tanto ánimo.Nos dirigimos hacía metro Isabel la Católica.
-¿Estas segura Male? me preguntó Mireth -si no vámonos en micro-añadió
-si estoy segura. Le respondí muy tranquila
Bajamos hasta el andén. Cuando vi que venía, me dio miedo
-Hay que esperar otro vale, no pasa nada. me dijo Sol.
Pasaron 5 trenes, cada vez me íba acercando más a la línea de seguridad. Cuando llegó el tren subí y rápidamente se cerraron las puertas. De pronto mi corazón comenzó latir rápidamente, mis piernas temblaban, me costaba trabajo respirar y me escurrían las lágrimas. Me moría de miedo mis amigos me abrazaron.
-no pasa nada, Elenita ya casi salimos. Dijo Serg, mientras Richie me cubría los ojos y migue me abrazaba
Salí del tren muy asustada, temblorosa, y llorando.Cuando salimos me dieron un abrazo entre todos
-muy bien Elenita. Creí que te ibas a desmayar comentó Serg.
-lo lograste amiga. añadió Mireth
-mañana daremos un recorrido por la linea 12 agregó migue
Ese día fue muy importante, pues ahora ya viajo en metro, aunque aún me pongo nerviosa. No me he salvado de que se quede el metro a media estación o se vaya la luz. He logrado subir hasta 25 pisos en elevador, aunque aún me da miedo subir sola.
Cursaba el tercer año de secundaria. Era muy rebelde como cualquier chica de mi edad. Me iba de pinta, no entraba a clases, me iba de fiesta, me la pasaba peleando o de visita en casa de Samantha mi amiga de secundaria.
Mi madre me había prohibido, jutarme con ella.Un día Guillermo, un compañero de la escuela. Nos ofreció marihuana, a Samantha y a mí. Samantha fue la única que accedió, ya que a mí no me interesaba.
Nos dirigimos hacía una cueva dentro de la secundaria.Gil un compañero de clase, y yo. Habíamos planeado, quitarle la marihuana a Samantha, ya que Samantha tenía problemas de adiccion. Samantha me dio la marihuana. La guardé en mi mochila y la coloqué en el piso.
Cuando de repente, llegó la conserje de la escuela y dijo: ¿Qué hacen ahí?. Al escucharla, salimos corriendo y se me olvidó la mochila. Nos fuimos hacía el salón y la conserje llevó la mochila a la dirección.
Después llamaron a Mónica, ya que su cuaderno era el único que había dentro de la mochila y le preguntaron si la mochila era suya. Yo respondí:
-Es mía.-respondí
-¿Dónde la encontraron?. -pregunte-.
- ¿Cómo se que es verdad?. –me respondió.
-Porque ella me prestó su cuaderno ayer. - le respondí.
Me llevaron hacía la dirección y llamarón a mi mamá.
Cuando ella llegó, me preguntaron si consumía drogas a lo que contesté que no. Para mi fortuna un día antes la maestra de física. Había pedido los cuadernos para evaluar la materia. Cómo no tenía apuntes le dije que me habían escondido la mochila.Ella levantó el reporte, en un cuaderno de reportes para el grupo.
¿Dónde la encontraron?.-le pregunté- al director. -Me la robaron ayer en el salón.
El director no me creyó mucho y le dije: es la verdad la maestra de física levantó el reporte ayer.
El prefecto fue por el cuaderno de reportes para verificar que fuera cierto. El reporte estaba ahí con la firma de la maestra. Por esto se comprobó mi inocencia. Mi mamá pidió permiso para que me pudiera ir a casa con ella. Cuando llegamos ella me preguntó ¿De donde sacaste eso?. Y le dije que era verdad que me habían robado la mochila. Mi mamá le comentó a mi papá.
Él muy enojado se dirigió al cuarto de mi abuelo. Quién es consumidor de marihuana y verificó, que la puerta del ropero, donde la guarda estuviera bajo llave.
Al comprobarlo y después de algunos días me creyó. Pues mi abuelo no había dicho nada acerca de que le hubieran esculcado o le hubieran robado su mota. Ya no se nada de Samantha, ni de Guillermo y a Gil aún lo veo.
Era el mes de julio. Estaba con Daniel, quien
era mi novio en aquel entonces. Me dijo que habían anunciado, que Ringo Starr
ex baterista The Beatles, vendría a México. Me emocioné al escuchar
la noticia, ya que The Beatles era nuestra banda favorita.
Estuve al pendiente de la radio, ya que aún
no estaba confirmada la fecha del concierto ni de la preventa. Hasta que un
domingo escuchando el programa de radio Beatle, anunciaron que Ringo
and His All Starr Band se presentarían en el Auditorio Nacional el 1
de noviembre y la preventa solo sería para tarjetahabientes Banamex el 5 y 6 de
septiembre.
De inmediato le avisé a Daniel, que la fecha
ya estaba confirmada. Pero después pensé "Demonios, yo no tengo tarjeta de
crédito. "¿Qué vamos a hacer?". Tampoco teníamos dinero. Se acercaba la
fecha y estábamos decepcionados, porque ninguno de nuestros amigos tenía tarjeta.
Ya habíamos reunido el dinero suficiente para los boletos. Solo nos hacía falta
quién nos prestara la tarjeta.
De pronto Daniel se acordó de don Andrés, un
amigo de su papá y me dijo que tal vez el nos prestaría la tarjeta. Al
siguiente día Daniel fue con don Andrés y aceptó muy amable.
Al siguiente día fueron a comprar los
boletos.
En la tarde Daniel paso por mi al trabajo y
me dijo, "ya no alcanzamos boletos"- muy triste y agachando la cabeza. Yo
muy triste y decepcionada casi lloré
Después me dijo, te mentí, sacando los
boletos de su mochila. Ahora solo quedaba esperar.
El día había llegado. Llegamos muy temprano
al Auditorio Nacional había mucha gente afuera tratando de conseguir boletos,
algunos puestos, una ambulancia y mucha seguridad, pues el presidente Felipe
Calderón también asistió.
Llego la hora de entrar. Estábamos con los
nervios a flor de piel. Se apagaron las luces. Había una gran estrella de
colores en el escenario.
De pronto salió Ringo, todos comenzamos a gritar
¡Ringo! ¡Ringo! ¡Ringo!. Después presentaron a los demás integrantes Rick
Derringer (guitarrista), Richard Page (bajista), Wally Palmar (guitarra y
armónica), Gary Wright (teclados) , Gregg Bisonte(baterista) y no podía faltar
uno de los mejores blusitas, Edgar Winter (en los teclados y saxofón).
Fue un jueves 17 de mayo. Estábamos por
formar una banda. Rosa tocaría la batería, Brandon la guitarra y yo tocaría el
bajo.
Había quedado con Brandon de llevar mi bajo
el día viernes, ya que el sábado no podría cargar el bajo, el amplificador y mi
mochila. El viernes lleve mi bajo a casa de Brandon.El sábado
quedamos de vernos en Cuatro Caminos para llevar los instrumentos a casa de
Dieter, quien nos prestaría su casa para ensayar.
Al día siguiente, cómo habíamos quedado,
ambos llegamos muy puntuales. Brandon traía su guitarra mi bajo su
amplificador y una mochila, mientras yo cargaba mi amplificador y mi
mochila, pero a Brandon se le rompió la funda de su guitarra. Decidimos
ir a comprar una y un paquete de cuerdas para guitarra a Bolívar. Así
de Cuatro Caminos nos dirigimos a Bellas Artes y posteriormente hacia Bolívar, después
de comprar decidimos irnos en microbús hasta la villa, por lo que tuvimos que
caminar para llegar a la base de microbuses, de ahí tomaríamos el metro hacia
Martin Carrera.
Cuando llegamos a la villa íbamos caminando
por la banqueta, había mucha gente y nosotros llevábamos muchas cosas, ya estábamos
muy cansados. Frente a mi venía caminando un viejito, como de 80 años venía con
un bastón y caminaba muy lento, detrás de mi venía gente caminando muy deprisa,
yo, ya había tomado un ritmo para caminar, pero de repente el viejito que
iba delante de mi se detuvo y sin darme cuenta de lo distraída que iba le saqué
el zapato y el viejito estuvo a punto de caer y muy enojado volteó y comenzó a
insultarme pero yo no quise discutir con el y seguí caminando sin importarme lo
que el viejito me había dicho y el muy enojado al ver que no le hice caso y caminé
dejándolo atrás. tomo su bastón y con mucha fuerza me golpeó el pie y de
lo cansada que iba y con tanta prisa lo único que hice, fue
detenerme en la esquina y reírme fuerte, pues fue muy divertido y Brandon me
pregunto riéndose. ¿Qué le hiciste al viejito?, ¿Por que te insulto? y le
conteste: No solo me insulto, me golpeo, pero estoy bien, por accidente casi lo
tiro y se molesto.
Desde ese día tengo más cuidado al caminar de
tras de un viejito y más si trae bastón
.
Era una mañana muy tranquila. Íba con mi mamá
camino al preescolar que se llamaba "Colibrí" esperaba ver a mis
primos Raúl, Martín e Ivonne como todos los días. Llevaba el lunch que mi mamá
me preparaba una torta un jugo y algunos dulces el cual siempre compartía con
ellos, íbamos demasiado rápido ya que ese día se nos había hecho demasiado
tarde por que el despertador no había sonado, llegamos al kínder ya muy
cansadas de correr entre y saludé a la maestra como de costumbre, tome
asiento, la maestra comenzó a dar la clase ese día hicimos algunos dibujos los
cuales rellenamos con sopa de pasta ya era hora de almorzar, se acostumbraba
almorzar en el salón y posteriormente salir a jugar.
Terminando el almuerzo salimos a jugar mis
primos y yo, ese día habíamos decidido que solo jugaríamos nosotros cuatro
y así lo hicimos comenzamos a jugar atrapadas, cuando de repente una niña muy
grosera llamada Jimena se acercó y dijo: que jugáramos con los demás niños y
nosotros dijimos: que no, que queríamos jugar solo entre primos Jimena insistió
en que jugáramos con ella pero al ver, que no queríamos jugar con ella empezó a
llorar y le dijo a la maestra que nosotros no queríamos jugar con ella.
La maestra muy enojada nos llamó al salón y
pregunto ¿Por qué no quieren jugar con ella y con el resto del grupo? mi primo Martín
contesto: que ellos siempre querían jugar escondidas y que era aburrido y que nosotros
queríamos jugar a las atrapadas.
Entonces la maestra dijo muy enojada "
Juegan con los demás niños o los castigo" y nosotros al sentirnos
obligados a jugar dijimos que no, que solo jugaríamos entre primos entonces la
maestra como castigo nos llevo a la esquina del salón, tomo algunos libros, nos
pidió que estiráramos las manos y nos hizo cargarlos el resto de la clase, por
miedo a que nos castigaran los siguientes días, comenzamos a jugar con
los demás niños aunque fuese aburrido, pero no dijimos nada a nuestros padres
hasta unos meses después, pero ellos no nos creyeron, tiempo después, cuando tenía
13 años, el kínder al que fui lo cerraron y comentan los vecinos que fue porque
una de las maestras maltrataba a los niños.